Albrecht Dürer - «La ardilla», 1512
Reproducción artística sobre lienzo en el marco «Riana»
La obra «La ardilla» de Durero destaca por una precisión que nunca resulta árida. Los animales están captados con gran atención, con posturas delicadas, pelaje suave y esa vitalidad serena que hace que los estudios de la naturaleza de Durero sean tan especiales. No solo observa la forma y la superficie, sino también la esencia de este pequeño motivo. Es precisamente en esto donde se pone de manifiesto su importancia como artista del Renacimiento: para él, la naturaleza no es algo secundario, sino objeto de una contemplación seria, casi cariñosa.
La reproducción mide 25 × 30 cm y está realizada sobre lienzo Salvador (mate). La superficie mate combina bien con el delicado efecto del original al temple sobre pergamino y permite que las líneas, la textura del pelaje y los tonos apagados se aprecien con serenidad. Se ha prescindido del cristal, por lo que la superficie del lienzo queda a la vista.
El marco decorativo «Riana», con acabado de madera en tono marrón rojizo, recoge el aspecto cálido y natural del motivo. Con 17 mm de ancho y 18 mm de altura, resulta estrecho y discreto. Un sistema de colgado dentado atornillado completa el diseño.