Gabriela Aleksandra Szuba, conocida como GAS, es una artista polaca afincada en Italia. Con formación en economía, emprendió un recorrido artístico autónomo impulsado por una profunda búsqueda espiritual y el deseo de dar forma a lo invisible. Su obra surge del silencio como un acto meditativo. Mediante acrílicos, pasta craquelada, pigmentos y pan de oro, GAS crea superficies texturizadas en las que cada fractura encierra un recuerdo y cada capa se convierte en un terreno emocional. Aquí, el material se convierte en tiempo, una grieta en una cicatriz y el oro en un destello de presencia sagrada. Sus pinturas no representan; evocan. Las grietas hablan de vulnerabilidad y fuerza, revelando la santidad a través de la imperfección. Su paleta —profunda y sobria— abre espacios contemplativos entre la tensión y la quietud, el cuerpo y el espíritu. Cada título es un umbral: una entrada simbólica a un reino suspendido donde el lenguaje visual se convierte en una oración secular. Exhibida en Italia, Argentina y el Reino Unido, su obra es un momento de introspección compartida.
Gabriela Aleksandra Szuba, conocida como GAS, es una artista polaca afincada en Italia. Con formación en economía, emprendió un recorrido artístico autónomo impulsado por una profunda búsqueda espiritual y el deseo de dar forma a lo invisible. Su obra surge del silencio como un acto meditativo. Mediante acrílicos, pasta craquelada, pigmentos y pan de oro, GAS crea superficies texturizadas en las que cada fractura encierra un recuerdo y cada capa se convierte en un terreno emocional. Aquí, el material se convierte en tiempo, una grieta en una cicatriz y el oro en un destello de presencia sagrada. Sus pinturas no representan; evocan. Las grietas hablan de vulnerabilidad y fuerza, revelando la santidad a través de la imperfección. Su paleta —profunda y sobria— abre espacios contemplativos entre la tensión y la quietud, el cuerpo y el espíritu. Cada título es un umbral: una entrada simbólica a un reino suspendido donde el lenguaje visual se convierte en una oración secular. Exhibida en Italia, Argentina y el Reino Unido, su obra es un momento de introspección compartida.
Página 1 / 1