Esta diseñadora de superficies afincada en Melbourne comenzó a pintar en 2019 tras el fallecimiento de su madre, una artista de quien heredó los materiales. Esto marcó el inicio de un viaje creativo profundamente personal. Su obra se inspira en recuerdos de la infancia, la naturaleza nórdica y lugares tanto visitados como imaginados, especialmente jardines y paisajes moldeados por la luz y el color. La naturaleza y las flores son fundamentales en su práctica, y la pintura le sirve como un proceso meditativo que le aporta calma y liberación. Influenciada por el uso expresivo del color de su madre y por una familia creativamente rica, su obra refleja una conexión de toda la vida con la creatividad.
Esta diseñadora de superficies afincada en Melbourne comenzó a pintar en 2019 tras el fallecimiento de su madre, una artista de quien heredó los materiales. Esto marcó el inicio de un viaje creativo profundamente personal. Su obra se inspira en recuerdos de la infancia, la naturaleza nórdica y lugares tanto visitados como imaginados, especialmente jardines y paisajes moldeados por la luz y el color. La naturaleza y las flores son fundamentales en su práctica, y la pintura le sirve como un proceso meditativo que le aporta calma y liberación. Influenciada por el uso expresivo del color de su madre y por una familia creativamente rica, su obra refleja una conexión de toda la vida con la creatividad.
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